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miércoles, 27 de agosto de 2014

Auge y caída de la industria petrolera mexicana

Samuel Ortiz Velásquez

En días pasados Peña Nieto celebró que con la reforma privatizadora de PEMEX, se derriban las “barreras que impedían a México crecer”. En las líneas siguientes ofrecemos algunas explicaciones de por qué es importante la rectoría del estado en la industria petrolera y por qué consideramos que la profundización de las reformas estructurales (como la energética) no es la ruta que permitirá superar el estancamiento económico que ha tipificado a la economía mexicana durante el último tercio de siglo de aplicación de políticas de corte neoliberal.
Primero, el estancamiento económico de México se explica en buena medida por la baja inversión, particularmente en los sectores de alta productividad como la industria, en la medida que la industria cumple un rol crucial en el proceso de crecimiento por diversas razones que hacen que la productividad de la economía total se expanda endógenamente con la inversión y producción del sector (Kaldor 1984). Ello por la existencia de fuertes vínculos y complementariedad entre la inversión, acumulación y progreso técnico, pilares del crecimiento de la productividad del trabajo. Agreguemos, algunos sectores industriales, v. gr., como la industria petrolera, son estratégicos pues presentan altos encadenamientos productivos hacia atrás y hacia adelante con otras actividades económicas y porque son una fuente de poder económico en la época actual, el cual con la reforma se trasladará ahora a las empresas petroleras transnacionales (Castaingts dixit).

miércoles, 21 de mayo de 2014

“Algunas ideas sobre Piketty”: David Harvey

Thomas Piketty ha escrito un libro llamado El Capital en el Siglo XXI que ha causado un cierto revuelo. Defiende los impuestos progresivos y un impuesto global sobre la riqueza como la única forma de contrarrestar las tendencias hacia la creación de una forma de capitalismo “patrimonial” marcada por lo que califica como desigualdades de riqueza y renta “aterradoras”. A su vez, documenta de una forma minuciosa y difícil de refutar, cómo la desigualdad social tanto en riqueza como en renta ha evolucionado a lo largo de dos siglos, con un énfasis particular en el rol de la riqueza. Destruye la idea ampliamente extendida de que el capitalismo de libre mercado extiende la riqueza y que el mayor bastión en la defensa de libertades individuales. El capitalismo de libre mercado, cuando se hayan ausentes las intervenciones redistributivas del Estado produce olgarquías antidemocráticas, tal y como demuestra Piketty. Esta demostración ha dado alas a la indignación liberal mientras que ha enfurecido al Wall Street Journal.