martes, 25 de marzo de 2014

Pemex pasa de ser productor a importador de petróleo

L. CAROLINA HERNÁNDEZ CALVARIO


La Jornada de Zacatecas 22.03.2014. Uno de los discursos más pronunciados por parte de los defensores de la privatización de Petróleos Mexicanos fue potenciar la industria petrolera del país a través de la explotación de yacimientos y el aumento de producción y exportación del crudo, argumentando que con ello el déficit externo disminuiría, a pesar de la incapacidad del país de incrementar las exportaciones agrícolas, manufactureras de mayor valor agregado nacional. Pero a escasos unos meses de la aprobación de la reforma energética, centrada principalmente en cuestiones petroleras, y a unos días de la conmemoración del aniversario 76 de la expropiación petrolera que trajo al país los ingresos que le permitieron alcanzar elevadas tasas de crecimiento y una base industrial nacional como no se ha vuelto a registrar, el discurso modernizador de Pemex, y las expectativas de mayor crecimiento que la entrada de capital privado generaría, cambió y hasta de importaciones de crudo se habla. 

 José Manuel Carrera, Presidente de PMI (Petróleos Mexicanos Comercio Internacional) en entrevista con una central informativa extranjera (Reuters), declaró que en la empresa petrolera se están evaluando las mejores oportunidades de compra de crudos ligeros e intermedios en los diversos mercados de mundo. Lo sorprendente de estas declaraciones es que recientemente se publicó que Pemex era la séptima empresa productora de crudo a nivel mundial, además de ser evaluada como la décimo primer compañía integrada a nivel mundial (PIW 2013 Rankings, 18 de noviembre de 2013. Petroleum Intelligence Weekly), por lo que la pregunta que de manera inmediata surge y cuya respuesta no formó parte de las declaraciones del Presidente de PMI es: ¿Qué repercusiones generarían para la economía mexicana estas nuevas importaciones? 
Quién será el nuevo exportado de petróleo para México resulta ser lo de menos, lo importante es la bien sabida dependencia que la economía mexicana presenta con el exterior, y la relevancia de las exportaciones petroleras en la balanza comercial. Así que unas importaciones de crudo sin dudan agrandarían el déficit comercial de México, al ser sumadas a las importaciones de productos petrolíferos como gasolinas que el país de por sí importa, y que se calculan en cerca de 28, 330 millones de dólares; y a la caída en las ventas de crudo a Estados Unidos que se vienen registrando desde 2004, cuya acumulación representa un decrecimiento de cerca del 43%, con la mayor caída en veinte años registrada el año pasado. Esta prevención de incremento en el déficit de México con el exterior coloca en alto riesgo la estabilidad de las variables financieras de las que tanto se ha enorgullecido el gobierno mexicano de mantener; pensemos en el tipo de cambio, el nivel de precios, y las reservas internacionales.
Se habla de 3 refinerías que podrían importar el petróleo: Lázaro Cárdenas en Veracruz, Antonio Dovalí en Oaxaca y Miguel Hidalgo en Hidalgo; es decir, de la mitad de refinerías con que cuenta el territorio nacional. Refinerías que en la actualidad procesan aproximadamente 1.54 millones de barriles por día (bpd), de los cerca de 2.5 millones de barriles por día que conforman la producción petrolera de México; sumado a que hasta 2007, el país contaba con poco más de 10 mil 500 millones de barriles de petróleo crudo de reservas probadas, según los criterios de la (SEC) (Securities and Exchange Comisión de los Estados Unidos), la necesidad de importación de crudo resulta hasta superflua.
En su reporte financiero de 2013, Pemex declara que las ventas por exportaciones de curdo disminuyeron en cerca de 11% respecto a las registradas en 2012, adjudicando este comportamiento a una reducción en el precio de la mezcla que se acompañó de la baja en el volumen de barriles del orden del 5.3%. Cifras que cobran mayor sentido cuando se trasladan a unidades monetarias, en donde el monto de las exportaciones de petróleo y derivados de Pemex fue de cerca de 48,600 millones de dólares en 2013, con alrededor del 88% de petróleo crudo. Representando para el país una considerable renta petrolera, es decir, un importante ingreso por la venta de un recurso no renovable, cuyo precio se fija en el mercado mundial, independientemente de su costo de extracción, precio que a decir por los últimos años resulta bastante volátil al pasar de 53 (US$/barril) en 2006 a 84.1 (US$/barril) en 2008 y nuevamente caer a 57.6 (US$/barril) en 2009. Y que México deberá asumir si decide comenzar a importar petróleo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario: