miércoles, 17 de noviembre de 2010

Dinámica de la inversión y el empleo en México durante 2010

Samuel Ortiz Velázquez

Hace unos días el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), dio a conocer el comportamiento de dos indicadores macroeconómicos cruciales para el desarrollo económico y estrechamente vinculados entre sí: la inversión (fija bruta) y la ocupación. Las siguientes líneas abordan algunos de los aspectos más relevantes de ambas variables.

Inversión. Entre enero y agosto de 2010, la inversión permaneció casi estancada pues creció al 1.2 por ciento, comparada con el mismo lapso de 2009. Considerando que el año pasado la inversión global retrocedió en términos reales a un nivel similar al de 2006, el raquítico crecimiento de 2010 indica que un año no será suficiente para compensar el gran retroceso de cuatro años que provocó la severa contracción económica de 2009.

Ocupación. Según la metodología de Inegi, el numero de empleados se elevó, al pasar de 43.9 a 44.5 millones de empleos, comparando el trimestre julio–septiembre de 2010 con igual trimestre de 2009. Es decir, como señala la incesante propaganda televisiva, se han generado 563 mil 359 nuevos empleos. Pero, ¿Cuáles son las características de los empleos generados? Primero, la generación de empleos nuevos alcanzó para cubrir apenas las dos terceras partes de los empleos que reclaman 865 mil 410 jóvenes que se incorporaron a la población en edad de trabajar (de 14 años y más); segundo, 185 mil de esos empleos (33 por ciento) corresponden a empleos “parciales” de menos de 15 horas a la semana; tercero, 252 mil 251 empleos (44.7 por ciento) carecen del acceso a las instituciones de salud; cuarto, 333 mil (el 59.1 por ciento) corresponden a empleos generados en el sector terciario de la economía y dentro de este, 74 mil corresponden a la economía informal, esto representa el 13 por cientodel total de los nuevos empleos generados.

Así las cosas, la “acelerada recuperación de la economía mexicana” (Felipe Calderón dixit), luego de la histórica contracción económica de 2009, no ha sido acompañada por un dinamismo de la inversión y el empleo. De hecho, el cuasi estancamiento de la inversión y la tercerización, precarización e insuficiencia de los empleos generados, ha sido la constante durante los últimos 28 años y evidencian la parcialidad de la política económica vigente que privilegia la estabilidad de algunas variables seleccionadas (los precios, vía un tipo de cambio sobrevaluado y el déficit fiscal), mientras omite el comportamiento de los principales agregados macro sociales.

Un país que aspire a crecer a tasas altas y estables generando empleos de calidad, debe elevar sus niveles de inversión. En este sentido, según CEPAL, los países de América Latina, incluido México, necesitan elevar la participación de la inversión en el Producto Interno Bruto de cuatro a seis puntos porcentuales, para crecer a ritmos de 5 o 6 por ciento de manera sostenida, algo no visto en México desde el “auge petrolero” de 1976–1981, cuando el coeficiente de inversión pasó de 22 a 26.5 por ciento y la economía reaccionó creciendo a tasas del 6.6 por ciento promedio anual.

1 comentario:

  1. Me da gusto que difundas información de este tipo, dado que el duopolio televisivo y el gobierno federal, insisten en hacer creer a la sociedad que la recuperación de la crisis por la que hemos atravesado ya es cosa del pasado. Tu articulo pone frente a frente la realidad frente al discurso presidencial. Los nuevos empleos de los que se enaltece Calderón no son los suficientes para cubrir la totalidad de empleos requeridos, y la inversión -q es el motor del crecimiento- sigue estancada.... Entonces, ¿de que recuperación habla el Presidente de facto?.. Será la de su bolsillo, ya que en el presupuesto aprobado incrementó su sueldo un 24%... Vergonzoso!!

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