viernes, 5 de febrero de 2010

ASÍ VAMOS… LAS ETAPAS DE LAS CRISIS POLÍTICA

Juan Castaingts Teillery Profesor Investigador UAM-I

Hace 15 días presentamos las teorías de las crisis políticas que ponen el acento en la causalidad de las mismas. Ahora, siguiendo al mismo autor: Michel Dobry en Sociología de las Crisis Políticas, señalaremos brevemente las teorías que estudian las crisis como si éstas fuesen producto de hechos naturales. La tesis de estas teorías es que la historia se repite y que además, sigue etapas. Cuatro serían las etapas claves de las crisis políticas según el autor mencionado: gestación, revolución, crisis, Thermidor.
1. Fase de gestación. Los síntomas típicos de esta fase son los siguientes: hay un crecimiento económico acelerado que genera muchas esperanzas; el crecimiento se realiza en medio de diferenciaciones y divisiones sociales agudas e importantes; se presenta una pérdida de confianza de las viejas clases dirigentes, hay una ineficacia evidente de la maquinaria gubernamental, existencia de dificultades importantes en las finanzas públicas.
2. La fase de la revolución de desarrolla por una toma del poder por parte de los grupos revolucionarios, un incremento de las demandas por parte de los grupos sociales movilizados; por tentativas de uso de la represión por parte del nuevo poder y por un incremento de poder de los moderados.
3. La fase de crisis es aquella en la que los moderados pierden el poder, se presentan amenazas extranjeras y se establece un gobierno centralizado y exigente.
4. La fase de Thermidor cuyo nombre hace alusión al caso de la Revolución Francesa en el momento en que se derroca a los jacobinos y se establece un gobierno más moderado. Es la fase en la que el grupo más radical pierde el poder y se establece un grupo más moderado.
Se trata de una caracterización de las etapas que siguieron las revoluciones inglesa (Cromwell), americana (independencia de EU) y francesa (fin del siglo XVIII). El autor indica que esas etapas se pueden aplicar al caso de Irán y la revolución de los ayatolas. Hasta aquí Dobry.
Nosotros pensamos que se trata de alusiones a posibles tendencias de crisis políticas que desembocaron en movimientos revolucionarios pero que, si bien es cierto que la historia nos enseña mucho, sus repeticiones no siempre se dan o bien se presentan con grandes variantes. No creemos que la crisis política actual vaya a desembocar en movimientos revolucionarios, aunque sí pensamos que es muy alta la probabilidad de estallidos sociales que aunque se presenten en forma aislada sí pueden formar cadenas que configuren cascadas que dejen impresiones y huellas importantes en nuestra vida económica, social y política.
Lo que hay que subrayar es que cumplimos con todos los síntomas presentados para la fase de gestación. Hasta antes de la llegada del PAN al poder, hubo un crecimiento económico más o menos fuerte que se dio en medio de fuertes diferencias sociales pero que generó fuertes esperanzas las cuales, se acentuaron con la salida del PRI del gobierno y la llegada del presidente Fox. Es claro hoy no sólo hay una creciente crítica social hacia las clases dirigentes sino que éstas ya no saben qué hacer y pierden claramente confianza en sí mismas, al extremo que hacen cualquier tipo de alianzas con tal de llegar o mantenerse en el poder. La ineficacia de la maquinaria gubernamental es evidente. No hay que olvidar que no sólo en el caso de la revolución inglesa, americana y francesa, el disparador del proceso revolucionario fue una crisis fiscal y el consecuente aumento de impuestos.
Es cierto que la historia no se repite y que todo indica que no habrá revolución en México, pero no hay que olvidar que a estos hechos hay que agregar los que ya mencionamos hace 15 días y que corresponden a factores intelectuales, económicos, de estructura social, políticos y los que provienen de la existencia de un margen creciente e intolerable entre lo que la sociedad y la ciudadanía desean y lo que obtienen. No hay duda, los síntomas son muy claros y requieren de una acción decidida y pronta.
El caso es que los partidos y la clase política viven a ciegas, los partidos eluden entrarle en serio a la reforma política y hablan en términos genéricos y elusivos de una reforma económica, se dedican a hacer alianzas (tranzas) para quitar gobernadores caciques, pero casi todos los gobernadores, independientemente del partido al que pertenezcan, actúan con la intención de hacerse caciques. Todo indica que se nos prepara una nueva campaña de espots vacíos, mientras que la crisis política y económica ya se agita en las entrañas de todo el país. Agréguese el creciente poder de la narco-violencia.

castaingts42-juan@yahoo.com.mx



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