La cumbre del gatillazo griego
Alberto Montero Soler Público ¿Cómo puede cambiar tanto el destino de un pueblo en el curso de una noche? Hace apenas una semana a los griegos se les ofrecía la oportunidad de votar en un referéndum si estaban o no dispuestos a aceptar los términos de un segundo rescate. Bastó la extorsión directa de Merkel y Sarkozy advirtiendo de que, en ese caso, se cancelaría el próximo pago de ocho mil millones de euros del primer fondo de rescate que ya había sido aprobado por la troika (y no sólo por Francia y Alemania), sumada a la invitación velada a salirse del euro, e incluso de la Unión Europea, para que donde dijo digo ahora Papandreu dijera diego y llamara a la formación de un gobierno de unidad nacional que, así y todo, se le está resistiendo. Si, iluso de mí, tras aquella llamada al referéndum griego escribí que cuando la democracia entra por la puerta los mercados saltan por la ventana, la realidad acaba de demostrar que mercados y gobiernos han tejido una alianza cont...